La violencia es entendida como la violación de la voluntad a través de la coacción física o moral que una persona ejerce sobre otra.
Esta afecta en la salud física y emocional de la persona que la padece, ese desequilibrio emocional trae consigo problemas de ansiedad, depresión, crisis de angustia, estrés post traumático, con cambios en su autoestima, desaprobaciones de sí misma, sentimientos de desesperanza.
No solo termina afectando de manera individual, sino también a nivel familiar, social y de comunidad.
En nuestra sociedad existen múltiples barreras que impiden detectar la violencia de género, incluso presentamos ideas y creencias que normalizan el maltrato y terminan siendo mantenedores de violencia.
Algunos mitos o creencias sobre la violencia:
- La violencia es un problema de pareja y nadie debe de intervenir. Muchas veces sabemos u observamos que personas de nuestro entorno están sufriendo de maltratos y solo actuamos como espectadores. Recordemos que una intervención oportuna puede salvar vidas.
- Que solo se da en personas de bajo nivel de estudios o clase social. Es una creencia muy común, pero aprendamos que la violencia es problema transversal, afectando sin importar condición social, educación, género, etc.
- Todos los hombres son violentos o pueden perder el control. Falso, porque la violencia no solo se desencadena por ser de un género.
- Las personas que maltratan tienen trastornos mentales o adicciones. Puede ser un desencadenante, pero no una causa.
- La persona agresora ha sufrido violencia durante su infancia. No necesariamente y esta creencia se utiliza para justificar el accionar del agresor.
- Minimización o justificación del comportamiento de la persona que agrede, que parezca que es correcto el actuar del agresor. Esto lo encontramos en frases como “me porte mal”, “yo le grite”, “lo provoque o lo trate mal”. Nada justifica una agresión.
- Ellas también maltratan a los hombres. Como ya habíamos mencionado, la violencia puede afectar a cualquier persona, por tanto, la víctima o victimario pueden ser de cualquier género.
- A las mujeres les gusta que les maltraten (motivos emocionales, sociales y económicos) es un reproche habitual. Muchas veces hemos escuchado esto, incluso en frases como “más me pegas, más te quiero”, lo cual es completamente falso. A ninguna persona le gusta estar sometido.
- No me puede pasar a mí. Recordemos que la violencia puede afectar a cualquier persona.
Como detectar las situaciones de violencia:
- Inestabilidad emocional: en un momento sentirse bien y en otro mal sin causas claras, puede estar relacionado con el ciclo de la violencia.
- Tendencia a culparse o auto descalificarse.
- El trato como inferior, descalificaciones sobre su imagen o apariencia física.
- Insultos a través de las bromas
- Chantaje emocional: inducir a sentimientos de culpa o pena.
- Búsqueda de errores y fallos constantemente
- Evidenciar los defectos y debilidades
- Descalificando sus habilidades o aciertos
- Ridiculizar lo que para ellas es importante y valioso
- Manifestar desprecio por la familia de origen.
- Humillaciones o desacreditación públicamente.
- Seducción a otras mujeres en su presencia.
- Control y supervisión de las actividades realizadas
- Exigir que adivinen sus pensamientos y deseos.
- Control o restricción a salidas
- Impedir que asista a eventos sociales sola
- Intimidación a través de: gestos, miradas, posturas o tono de voz.
- Toma de decisiones de manera unilateral, no involucra a la otra persona.
- Invadir los espacios privados e íntimos.
- Imponer en las relaciones sexuales.
- Imponer sobre sus gustos, hobbies, música etc.
- Negación de su autonomía e identidad personal.
Como ayudar a las víctimas de violencia
- Brindando la confianza, creyendo en lo que nos manifiesta.
- Respetando la confidencialidad de lo que nos cuenta.
- Manifestando el respaldo y apoyo de aquellos que están cerca
- Saber que cuenta con una red de apoyo.
- Saber que entendemos sus miedos.
- Acudir a los operadores de justicia.
- Ayuda en la búsqueda de profesionales en la salud mental para la adecuada intervención.
- No juzgar la situación por la que atraviesa.
- Evitar culpabilizar.
La salud mental es un proceso dinámico que también incluye la presencia de conflictos en la vida diaria y esta implica la posibilidad de afrontarlo de manera constructiva, con la finalidad de mantener la armonía y nuestra capacidad de autocuidado.
Si estás pasando por una situación de violencia o conoces a alguien que la está padeciendo, no dudes en buscar ayuda en tu entorno, profesionales y en los órganos de justicia. Juntos podemos actuar oportunamente para cerrar ciclos de violencia.
